El gobierno nacional ha activado una alerta amarilla por tormentas fuertes que afectará a la provincia de Córdoba y otros 15 departamentos argentinos este viernes 6 de marzo. Según el Instituto Nacional de Meteorología y Geofísica (INM), la situación se debe a la interacción entre una masa de aire húmeda y una presión atmosférica variable, generando condiciones propensas a lluvias intensas y vientos fuertes. Los especialistas destacan que el fenómeno no es nuevo, pero su intensidad y alcance son preocupantes para la población.
El informe del INM indica que este viernes, el área de influencia de las altas presiones tropicales y los sistemas de baja presión seguirán interactuando en la región. Esto provocará incrementos significativos en la humedad, alcanzando niveles que superan el 85%. La combinación de estos factores, junto con la presencia de corrientes horizontales, favorecerá la formación de tormentas convectivas en áreas como la capital, las provincias de Santa Fe, Mendoza, La Pampa y parte de la región del noroeste. Los municipios cercanos a las zonas costeras, como Bahía Blanca y Mar del Plata, también se encuentran en condición de alerta por posibles oleadas de lluvia.
El pronóstico indica que la mayor parte de la provincia verá un aumento en la precipitación, con promedios entre 20 y 40 milímetros en las zonas más afectadas. En el caso de la capital, Córdoba, se espera que la lluvia sea especialmente intensa en las horas de la tarde y noche. Los efectos en la infraestructura son preocupantes: se reportan casos de agua en exceso en calles y caminos en regiones como San Martín y San Juan, lo que podría generar inundaciones locales en áreas con suelos poco drenados.
Los servicios de emergencia en la provincia han activado planes de contingencia para garantizar la seguridad de la población. Los usuarios de redes sociales han reportado que en zonas como Santa Fe y Mendoza, la situación ha sido intensa, con lluvias que han provocado cierres temporales en vías y desplazamientos de personas hacia interiores de sus hogares. Los municipios más vulnerables, como los que tienen terrenos montañosos, requieren precauciones adicionales ante la posibilidad de erosión y deslizamientos.
El análisis del INM también señala que el fenómeno no está limitado a Córdoba, sino que afectará a otros 15 departamentos de la región, incluyendo provincias como La Pampa, San Juan, Mendoza y Santa Fe. Estas áreas, que tienen sistemas climáticos similares, están preparadas para gestionar las condiciones inestables, pero las precipitaciones podrían ser más intensas que en años anteriores.
Es importante destacar que el evento no es un fenómeno aislado, sino parte de un patrón climático más amplio que se ha observado en la región. La interacción entre las corrientes atmosféricas y la alta humedad en el área norte del país ha creado un ambiente propicio