La Ciudad de Brampton, en Ontario, ha introducido una nueva normativa que obliga a los dueños de establecimientos comerciales a pagar una multa de $100 por cada carrito de compra abandonado que los servicios municipales deban recolectar y devolver en áreas públicas. Este cambio, parte del plan de presupuesto 2026 aprobado el 6 de febrero, busca minimizar los costos asociados con la recolección de objetos abandonados en espacios urbanos.
El proyecto inicial fue propuesto por el concejal Rowena Santos, perteneciente a las circunscripciones 1 y 5, durante una reunión del concejo en septiembre de 2025. Según fuentes municipales, el sistema se activó formalmente en marzo de 2026, generando un impacto significativo en las operaciones de las tiendas locales y los espacios públicos de la ciudad.
Esta medida responde a un aumento en la cantidad de carritos de compra abandonados en áreas como parques y zonas verdes, que antes eran gestionados por equipos municipales sin costos asociados. Los dueños de tiendas que no cumplan con la normativa enfrentarán sanciones económicas, lo que podría influir en su estrategia de gestión de inventario y disposición de productos.
El costo de $100 por cada carrito recolectado por el municipio ha sido justificado por el aumento en las demandas de mantenimiento en zonas públicas. Según datos de la administración local, el 40% de los casos de carritos abandonados se relacionan con tiendas en áreas de alta actividad turística, lo que incrementa la presión sobre los servicios de limpieza.
Los afectados incluyen principalmente establecimientos en zonas comerciales, donde los carritos son comunes para clientes que terminan sus compras en el lugar. La normativa también refleja una tendencia más amplia en ciudades canadienses que buscan optimizar recursos mediante medidas económicas para la gestión de residuos y objetos abandonados.
El gobierno municipal ha explicado que la iniciativa busca no solo reducir el costo operativo de recolección, sino también fomentar una mayor responsabilidad en el comportamiento de los usuarios de los espacios públicos. Además, se ha destacado que la multa no aplica a carritos que están en uso, sino específicamente a aquellos que se dejan en áreas no asignadas.
Este cambio representa un paso importante en la aplicación de políticas municipales más eficientes. En el contexto de la expansión de las ciudades en Canadá, las medidas similares han demostrado mejorar la calidad de los espacios públicos y reducir la carga en los servicios municipales.