Demian Reidel, antiguo miembro del directorio de Nucleoeléctrica Argentina, ha renunciado oficialmente a su cargo en la empresa tras el escándalo por presuntos sobreprecios en contratos públicos. Según fuentes confiables, la decisión se tomó luego de una investigación interna que reveló irregularidades en la compra de componentes nucleares. Reidel, conocido por su vinculación con el gobierno de Javier Milei, se encuentra en una situación delicada debido a las denuncias que lo involucran en prácticas de corrupción.
El directorio de Nucleoeléctrica Argentina, compuesto originalmente por Axel Larreteguy, Marcelo Famá, Demián Reidel, Guido Lavalle, Diego Chaher y Marco Campolonghi, ha sido completamente reorganizado. El único miembro que ha sido mantenido es Diego Chaher, actual titular de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas. El resto de los directores, incluido Reidel, ha sido reemplazado por Juan Martín Campos, especialista en seguridad nuclear y en reactores nucleares.
Reidel, físico y economista, había desempeñado un papel clave en el equipo de asesoría del presidente Javier Milei durante su mandato como Consejo de Asesores hasta el 21 de julio de 2025. Su renuncia se produce en medio de un contexto de transparencia y control en el ámbito energético, especialmente en un país que busca avanzar en la producción de energía nuclear para cumplir con sus metas climáticas y energéticas.
El escándalo de sobreprecios ha generado un debate sobre la eficiencia y la transparencia en la gestión de obras públicas, especialmente en un momento en el que el país está en proceso de modernización de su infraestructura energética. Los análisis indican que los contratos de compra de componentes nucleares han sido objeto de cuestionamientos por parte de la Auditoría Nacional de laAdministración Pública (ANAP).
La renuncia de Reidel no solo afecta a Nucleoeléctrica Argentina, sino que también tiene implicaciones para la política energética del país. La empresa, clave en la producción de energía nuclear, enfrenta presión para mejorar su gestión y garantizar que los contratos públicos sean transparentes y justos. Los funcionarios involucrados en este caso están bajo investigación por posibles prácticas de corrupción.
Es fundamental para el país que las instituciones públicas tengan mecanismos sólidos para prevenir y detectar irregularidades. En un contexto donde la energía nuclear se considera una alternativa clave para reducir las emisiones de carbono, la credibilidad en la gestión de este sector es esencial. La renuncia de Reidel representa un paso importante en la búsqueda de una mayor transparencia y responsabilidad en el ámbito energético.
El gobierno tiene que actuar con rapidez para asegurar que las empresas estatales mantengan la confianza de la población y que los contratos públicos sean gestionados con profesionalismo y ética. La situación actual evidencia la necesidad de un sistema de control adecuado en las empresas estatales, especialmente en áreas críticas como la energía nuclear.