El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) prepara la publicación oficial del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente al primer mes del 2026, generando polémica sobre la persistencia de la fórmula de medición tradicional. Según datos preliminares, la inflación se mantiene en niveles de alrededor del 2,5% en el mes de enero. Este dato, que será revelado este martes 10 de febrero, refleja una tendencia que ha generado debates en el sector económico sobre la necesidad de actualizar los métodos de cálculo de la inflación.
El INDEC ha enfrentado críticas por no haber actualizado la fórmula de medición del IPC desde hace años. Este problema se ha acentuado tras el cambio en la titularidad del instituto, que se relaciona con las políticas económicas del gobierno. Los analistas señalan que la metodología utilizada, basada en la fórmula tradicional, no captura adecuadamente los cambios en los precios de bienes y servicios, especialmente en sectores como alimentos y servicios básicos.
Según el ministro de Economía, Luis Caputo, la inflación de enero 2026 se anticipa a ser similar a la del mes anterior, lo que sugiere una estabilidad en el entorno económico. Sin embargo, el sector privado ha presentado variaciones en sus pronósticos, con algunas consultoras indicando una posible suba del 2,8% en el mismo periodo. Estas diferencias reflejan la incertidumbre en el sistema de medición de la inflación.
El contexto histórico es crucial para entender esta situación. Desde su creación, el IPC ha sido un indicador clave para medir la inflación en Argentina. En los últimos años, el INDEC ha enfrentado desafíos para mantener la precisión de su método, especialmente en un entorno de alta volatilidad económica. El uso de la fórmula tradicional ha sido criticado por no considerar los cambios estructurales en los precios, como la digitalización de los servicios y la globalización de los mercados.
Las consultoras privadas, como la firma Consultores Económicos, han señalado que el método antiguo podría estar subestimando la inflación real en ciertos sectores. En particular, el aumento en los precios de alimentos, que alcanzó un 25% en la primera semana de febrero, ha sido un tema central en los debates sobre la precisión del IPC.
El debate sobre la actualización de la fórmula de medición del IPC no solo tiene consecuencias para el gobierno, sino también para las empresas y los consumidores. Los empresarios argumentan que el método tradicional no refleja adecuadamente las variaciones en los precios de productos digitales y servicios en línea, mientras que los consumidores están preocupados por la falta de transparencia en el cálculo de la inflación.
La próxima publicación del INDEC, que se realizará en el mismo día que se revela el dato oficial, podría marcar un punto de partida para una revisión de los métodos de cálculo. Este tema es crucial para el futuro de la política económica en Argentina, ya que