Mantener el cálculo de inflación: ¿un alivio fiscal de hasta 0,3% del PBI para el gobierno?

El gobierno argentino podría beneficiarse de un alivio fiscal de hasta 0,3% del Producto Bruto Interno (PBI) si se mantiene el cálculo tradicional de inflación, según cálculos privados recientes. Este hallazgo, revelado por estudios técnicos, sugiere que el ajuste actual en la fórmula de medición de inflación podría estar generando un 'ahorro estadístico' para la administración pública.

Según análisis realizados por instituciones privadas, el mantenimiento de la canasta de precios utilizada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) en la medición del Índice de Precios al Consumo (IPC) permite a las autoridades evitar una reducción de hasta 0,3% del PBI en gasto público. Este alivio se debe a que el cálculo tradicional no refleja las fluctuaciones recientes en el costo de producción de alimentos y energía.

El informe técnico menciona que la canasta de precios actualizada, que incluye más productos que antes, podría llevar a un aumento del 0,3% en la base del cálculo fiscal. Si el gobierno decide mantener el cálculo antiguo, el alivio fiscal se traduce en una reducción del gasto público de aproximadamente 300 millones de dólares mensuales. Este efecto tiene un impacto significativo en la capacidad del gobierno para gestionar presupuestos y políticas económicas.

El análisis también destaca que el ajuste de la canasta de precios es un proceso delicado que requiere un equilibrio entre la precisión del cálculo y la transparencia en la gestión de recursos. Los economistas sugieren que la actualización de la canasta debe ser gradual y basada en datos recientes, evitando cambios bruscos que puedan afectar la estabilidad del sistema fiscal.

El Ministerio de Hacienda ha señalado que la medición de la inflación es clave para la toma de decisiones en materia de políticas económicas. La revisión de la canasta de precios podría ayudar a evitar errores en la estimación de la inflación, lo que a su vez permitiría una mejor planificación de gastos públicos. Este alivio fiscal, aunque pequeño, representa un paso importante en la optimización de los recursos gubernamentales.

La propuesta de mantener el cálculo antiguo ha generado debates entre economistas. Algunos argumentan que el ajuste es necesario para evitar una subestimación de la inflación, mientras que otros destacan la importancia de mantener la estabilidad en el cálculo para no generar desconfianza en los resultados oficiales.

El tema también se relaciona con la política de precios de las energéticas y alimentos, donde los cambios en la canasta pueden influir en las decisiones de los proveedores y los consumidores. Por ejemplo, el aumento en el costo de producción de alimentos, como el café, puede afectar la medición de la inflación, lo que a su vez impacta en la gestión del déficit fiscal.

El gobierno está considerando la posibilidad de revisar el método de cálculo de la inflación, pero el proceso requiere tiempo y análisis riguroso. Los expertos recomiendan que se analice

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