El reconocido periodista Eduardo Feinmann denunció haber sido agredido por el sindicalista Marcelo Peretta a la salida de Radio Mitre. El incidente, que incluyó una patada y daños a su vehículo, generó una ola de solidaridad y repudio en el ámbito periodístico y político.
Feinmann, conductor del exitoso programa radial 'Alguien tiene que decirlo' y figura destacada en A24, no se amedrentó ante la agresión. 'A los Peretta de la vida, les digo: me van a tener que matar para callarme', declaró con firmeza.
El incidente en detalle
Según testigos y un video que circuló en redes sociales, Peretta esperó a Feinmann a la salida de la emisora y lo increpó violentamente, propinándole una patada y dañando su automóvil. El sindicalista justificó su accionar argumentando críticas previas del periodista, exigiendo una disculpa. Sin embargo, las imágenes muestran una actitud prepotente y agresiva.
La intervención del economista Guillermo Laborda, compañero de Feinmann en Radio Mitre, y de una oficial de policía evitaron que el incidente escalara aún más.
Repercusiones y apoyo
El vocero presidencial, Manuel Adorni, expresó públicamente su apoyo a Feinmann. Otros periodistas y figuras políticas también se solidarizaron con el comunicador, condenando la agresión y defendiendo la libertad de prensa.
Feinmann, por su parte, anunció que tomará medidas legales contra Peretta y prometió revelar detalles sobre las irregularidades en el sindicato que lidera el agresor. 'Hasta que estés preso, Marcelo Peretta, no paro', sentenció.
Análisis del contexto
El ataque a Feinmann se interpreta como una agresión a la libertad de prensa y una muestra de intolerancia hacia el periodismo crítico. El incidente pone de relieve la tensión existente entre algunos sectores sindicales y los medios de comunicación.
La reacción de Feinmann y el amplio respaldo recibido demuestran la importancia de defender la libertad de expresión y condenar cualquier forma de violencia contra periodistas.