El calendario del tenis profesional, con sus exigencias físicas y mentales, siempre es tema de debate. Ahora, dos figuras del circuito, Jannik Sinner y Taylor Fritz, han alzado la voz sobre la reciente ampliación de los torneos Masters 1000, incluyendo el Masters 1000 de Cincinnati.
La opinión de Fritz: un calendario extenuante
Taylor Fritz ya había expresado su preocupación sobre la prolongación de la temporada. Según Fritz, la adición de una semana a siete de los nueve Masters 1000 existentes solo contribuye a alargar un calendario que ya es agotador para los jugadores. “Prácticamente todos los jugadores llevan mucho tiempo pidiendo que la temporada sea más corta, pero lo único que estamos haciendo es alargarla, añadiendo más cosas, añadiendo torneos más largos”, declaró Fritz recientemente.
Sinner se suma a las críticas en Cincinnati
Ahora, en el marco del Masters 1000 de Cincinnati, Jannik Sinner también ha compartido su opinión sobre el nuevo formato del torneo, con un día de descanso entre la semifinal y la final, algo inusual en este tipo de competiciones. Sinner, tras ganar su semifinal ante el francés Terence Atmane, se enfrentará a Carlos Alcaraz en la final, que se disputará el lunes en lugar del tradicional domingo.
¿A favor o en contra del día de descanso?
Durante la conferencia de prensa posterior a su semifinal, a Sinner se le preguntó directamente sobre este cambio en el calendario: “Este año, con el cambio del torneo, hay un día libre para los jugadores de la ATP entre la semifinal y la final. ¿Te gusta tener ese día libre o preferirías jugar la final mañana y terminar con el torneo?”.
La respuesta de Sinner, aunque diplomática, dejó entrever su postura: “Es una pregunta que ahora es bastante irrelevante responder, ya sabes, porque estamos en esa posición”, comenzó Sinner con un suspiro que denotaba resignación. “Mi opinión personal: me encantan los eventos de una semana”.
Las declaraciones de Sinner y Fritz ponen de manifiesto el debate existente dentro del circuito ATP sobre el equilibrio entre la exigencia física de la competición y la necesidad de un calendario más corto y sostenible para los jugadores.